
Una de las cosas que llamó mi atención en la costa,fue encontrar en Mar del Plata,una
gran cantidad de perros sueltos en la calle.Sí,ya sé,no descubrí la pólvora;pero éstos perros que ví,no parecían perros callejeros.Se veían bien alimentados y cuidados,y hasta algunos lucían un collar con un nombre.A la mayoría de ellos los he visto durmiendo en la entrada de algún edificio de departamentos,ó en la entrada de algún negocio,tal cual se ve en la imágen.A ninguno de éstos perros los he visto molestar a alguien,ni tampoco ser echados de algún lugar,por lo que suponía tenían dueño.Un día sentado a la mesa de un café,me saqué de encima mi curiosidad,preguntándole al mozo que me atendía.Éste me explicó que la inmensa mayoría de éstos perros eran abandonados por sus dueños y fueron adoptados por los
vecinos de la cuadra,quienes le brindan agua,alimentos y cuidados,y los perros les
corresponden con cariño y compañía.Al perro que ven durmiendo despreocupadamente,lo
llaman Negro,le gusta que le acaricien la cabeza,y es gustoso de acompañarte unos metros luego de haberlo hecho,y si uno pasa nuevamente por el lugar,sale a tu encuentro a saludarte.Nadie merece el abandono,pero como una forma de engañarme,pienso que éstos perros perdieron un mal dueño,para encontrarse con un montón de amigos que los cuidan.Los que los abandonaron,gozarán de las bondades de
una amistad?.Yo creo que no,nuestra cosecha va de acuerdo a nuestra siembra.